“Él decidió irse”, expresa Marcela, quien pidió llamarse así para guardar el anonimato, al recordar su separación del hombre con quien quería envejecer. Ella se casó en 2004 y la intención de contar con una pareja de vida tan sólo le duró cinco años, cuando su marido la abandonó a ella y a su hijo.

Después de rogar por un momento porque regresara, Marcela comprendió que su matrimonio ya no tenía arreglo y decidió dejar de buscar a su marido. Finalmente, en el año 2013, él se acercó para pedirle el divorcio.

Marcela forma parte del creciente número de jaliscienses que ponen fin legal a su unión. Según cifras de la Secretaría General de Gobierno, seis mil 704 matrimonios dieron por terminada su relación durante 2014, 18 cada día, en promedio.

La cifra de divorcios registrados el año pasado significó un aumento de 30% comparado con 2013, cuando cuatro mil 721 parejas se divorciaron; el promedio era de 12 diarios.

De acuerdo con el doctor Guillermo Dellamary, psicoterapeuta familiar y juvenil, esta tendencia se debe a un factor cultural en el mundo occidental: “Tenemos un estilo de vida muy demandante y estresante”. Señala que esto ha llevado a tener mucha distancia y poca convivencia entre las parejas.

“La realidad de muchas parejas se centra en no saber exactamente lo que se quiere”, dice, y agrega que conciben que hay que casarse sin entender el significado de ello. Además se tiene menos tolerancia ante los problemas: “Se rompió el concepto de estabilidad y consistencia en las relaciones interpersonales”.

Cifras del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) indican que en Jalisco, durante 15 años (1999-2013), se redujeron 25% los matrimonios civiles; mientras, los divorcios se incrementaron 64% durante el mismo periodo.

En el caso de Marcela, el papeleo se atrasó debido a que no podían ponerse de acuerdo para la manutención de su hijo, pero su hartazgo provocó que dejara a su expareja hacer los trámites que él quisiera. Más tardó en decirlo que una abogada en contactarla para avisarle que ya estaba lista el acta de divorcio y sólo faltaba su firma.

Según el INEGI, en el año 2013 una de cada 10 separaciones legales tuvieron desacuerdos durante el divorcio, principalmente por abandono del hogar, falta de contribución al mantenimiento del hogar e infidelidad; en los demás hubo consentimiento de la pareja.